Thursday, May 11, 2006

TEPOZTLAN,MORELOS.


Este lugar es uno de los que mas me gusta visitar pues, además de que es muy bonito, es muy tranquilo, no sé, se siente una atmósfera de paz y de calma, pero a la vez de mucho misterio, aparte de que me encantan las típicas nieves de sabores exóticos (mi favorita:higo con ginebra, que por cierto solo una vez la encontré), las historias de ovnis y extraterrestres que cuentan que suceden en ese lugar y el cerro del Tepozteco, que aunque chiquito, pero bastante pesadito para subirlo.

Una de las cosas que me llaman mucho la atención son los puestos que ponen en el centro, me parece que solo están los domingos, pero se ven padres en cuestión de que le dan mucha vida al lugar, ya que los colores de las mercancías son realmente llamativos, ahí venden artesanías mexicanas, y también hay muchas cosas de la India, es curioso, pero hay locales en los que parece uno cambiar de dimensión, como si al entrar pasara uno al otro lado del mundo y se encontrara en una tienda de la India o alguna ciudad del Oriente, pues se pueden encontrar "bindis", ropa de la India, incienso, velas aromáticas, música, imagenes de Buda, pirámides para meditar y en algunos lugares hasta hacen masaje shiatsu por una o media hora. Realmente es un lugar muy interesante.

En el mercado municipal, se pueden encontrar varios puestos de comida, de la cual mi favorita hasta el momento han sido las quesadillas de todo tipo, ahí probé por primera vez la quesadilla de chapulines, tenía mucha curiosidad y, como generalmente me gusta probar al menos una vez para que no me cuenten, pues me comí una de chapulines con queso, aunque sinceramente...no me gustó, sobretodo porque los chapulines crujen al morderlos y raspan el paladar y, no es que tengan un sabor exquisito, en realidad me supieron un poco amargos.

No sé cuantas veces habré visitado ese lugar, pero recuerdo que la primera vez que fui fué con Víctor, ese día subimos el Tepozteco y nos dimos una cansada espantosa, pero la contrarrestamos con unas deliciosas quesadillas del mercado, recuerdo que esa vez era sábado, y después regresamos una o 2 veces no recuerdo, y creo que una de ellas me fui de pinta, también fuí con una compañera de TAESA, al parecer también de pinta, con Leticia Mireles, esa vez también subimos el cerro y nos echamos unas nieves, y una vez fui con mi cuñado Marco, con Vero, con mi mamá y con Víctor, esa vez intentamos subir el cerro pero no se pudo porque era día festivo y estaba hasta el gorro, tanto, que decidieron bloquear la entrada para evitar aglomeraciones y accidentes en el trayecto. Claro que todas las veces no pueden faltar las deliciosas quesadillas, ni las exquisitas nieves.

Ojalá pueda regresar algun día no muy lejano a ese lugar mágico y misterioso.

Wednesday, May 10, 2006

TOLUCA



Me estaba acordando ayer de aquellos viajes que hacía yo pora ahí de 1996 cuando estaba trabajando en TAESA(Transportes Aéreos Ejecutivos S.A.),ya que en esta empresa, como habíamos 120 cuates en el depto de reservaciones, pues ni se notaba que alguien faltara, de hecho la verdad yo lo hacía muy seguido, lo bueno es que no pasaba nada, así que mientras se pudiera, pues yo aprovechaba.

Pero lo interesante es que en esas faltas me iba de pinta, sí, de pinta, porque en mi casa siempre creyeron que yo iba a trabajar, y nunca se enteraron que yo me iba de viaje, no siempre, pero sí varias veces. De hecho una de la que más recuerdo es cuando Pumas jugaba contra Toluca en el estadio que le llamaban "La Bombonera", nos fuimos Víctor y yo tempranito a Toluca, fuimos al partido, que por cierto perdió Pumas, pero nimodo, y luego nos fuimos al centro, anduvimos paseando por los portales del zócalo, que por cierto nos dijeron que eran los más grandes del mundo (en cuanto a longitud), recuerdo que era época de Día de Muertos y habían muchos puestos de calaveritas en los portales, y recuerdo que en esa misma área había una tienda en donde vendían "moscos", que es un licor de naranja típico de la región, nos compramos una botella miniatura para probar. Por cierto que esa tienda me llamó mucho la atención, ya que todas las paredes e incluso el techo, estaban forrados con cajetillas de cerillos realmente de colección, habían de todos los países, de todas las formas y colores, me encantó, de hecho eso me inspiró para coleccionar cerillos durante un buen tiempo.

Después de pasear por el centro y sacar algunas fotos, fuimos al "cosmovitral" que es un jardín botánico muy famoso en la ciudad de Toluca, es pequeño pero está bonito, también sacamos algunas fotos de los vitrales, los cuales, al reflejarse en ellos la luz del sol, resaltan sus colores naranja, morado, amarillo, rojo, verde, en general todos muy padres.

Saliendo de ahí, había varios puestos, en ese entonces, de cassetes piratas (no eran tan populares los cd's piratas, si esque ya había), y en uno de esos puestos estaban oyendo un grupo de rock urbano que, después de escucharlo unos minutos, me dije: "tocan bastante bien", por lo que me acerqué a preguntar, se trataba del grupo "VAGO", para conocerlos, me compré ese cassette. Por cierto así fue como conocí al grupo "EL HARAGAN Y CIA" pues al escuchar con calma aquél cassette, al final venían unas rolas del Haragán, pero no sabía de quien se trataba, hasta después me enteré y de inmediato comencé a comprar sus discos, a la fecha me encantan.

En fin, después de todo esto y seguramente de comer por ahí algo típico, finalmente regresamos a la Ciudad de México, claro, a la hora en que salía de trabajar para que no notaran nada.

Wednesday, May 03, 2006

Paseo por los alrededores de mi trabajo


Hoy conocí un nuevo lugar muy cerca de mi trabajo, la "Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima", tenía mucha curiosidad de conocerla, ya que se ve desde la terraza de donde chambeo, y el tiempo que llevo aqui la había visto desde lejos, sin embargo no me había atrevido a ir porque me daba cosa que estuviera mas lejos de lo que parecía y no me iba a dar tiempo de ir y regresar en mi hora de comida.

De cualquier forma, el día de hoy me animé y comencé a caminar rápidamente para evitar un retraso al regresar a trabajar, las calles de la colonia eran bastante tranquilas y silenciosas, aparte de que el clima estaba muy agradable y eso ayudó mucho a que disfrutara mi paseo, además había un camellón con pastito y árboles muy bonito. Entonces iba yo caminando y pasó algo curioso, pues calculé que ya estaba muy cerca de la iglesia y me dije: "mejor de una vez doblo hacia la izquierda porque creo que es como una cuadra para allá", y para mi sorpresa, doblo a la izquierda y fun! me encuentro exactamente con la iglesia....waaau!, eso me sorprendió mucho y hasta pensé que mi angelito me había dicho, ey!, aquí es!. Llegué y estaban reparando el vitral y había una escalera obstruyendo la entrada, pero la puerta estaba entreabierta, asi que entré sin problema, me persigné(se ve raro pero asi se escribe), y en las paredes ví algo nuevo, una especie de viacrucis con imágenes pero de Jesús resucitado, la primera estación era cuando María Magdalena se da cuenta que Jesús no está en la tumba, pasando por el pasaje de la calzada de Emmaús, la triple pregunta que le hace Jesús a Pedro, cuando Jesús se hace presente ante los discípulos y no está Tomás, luego cuando sí está Tomás y finalmente cuando asciende al cielo.

La verdad me latió mucho la idea, pues es un enfoque muy distinto al viacrucis tradicional de cuando Jesús es crucificado. Curioso, tal vez por el tiempo de pascua es que lo hayan puesto,me encantó la idea, deberían ponerla en todas las iglesias. Al salir fue cuando ví el letrero del nombre de la iglesia, "Nuestra señora del Rosario de Fátima"

En fin, miré el lugar de arriba a abajo y por todos lados, me salí y ví que había un parquecito frente a la iglesia, así que me senté a comer en una de las bancas, disfrutando la tranquilidad del lugar. Para mi sorpresa, apenas me senté a abrir mis "tuppers" para comer y moles!, que cierran la puerta de la iglesia.

Qué vaciado no?, tal vez suene algo narcisista, pero tal pareciera que nadamas la hubieran abierto para que yo entrara, que curioso se me hizo todo eso.

Finalmente comí una rica ensalada de surimi con atún, jícama y lechuga mmmmmmhhh!!, y partí de aquel sitio muy contenta de haber conocido un nuevo lugar.